Iguazú (LaVozDeCataratas) La Séptima Feria de Semillas Criollas y Nativas, realizada en las Dos Mil Hectáreas en el marco de la Semana Continental de las Semillas Criollas, convocó a una importante cantidad de vecinos, productores y emprendedores que llegaron desde distintos puntos de Misiones para intercambiar semillas, conocimientos y experiencias vinculadas a la producción sustentable.

Durante la jornada, LaVozDeCataratas recorrió la feria y conversó con productores y emprendedores que, además de cultivar la tierra, trabajan para agregar valor a la producción local mediante la elaboración de alimentos, insumos y nuevos proyectos productivos.
Uno de ellos fue el grupo Rizoma, integrado por familias productoras de las Dos Mil Hectáreas que impulsa el cultivo de especies como cúrcuma, jengibre y maracuyá, con el objetivo de transformar la materia prima en productos elaborados.
En diálogo con LaVozDeCataratas, Matías Tilocca, integrante del grupo, explicó que paralelamente al crecimiento del proyecto avanzan en la obtención de la certificación agroecológica, un proceso que permitirá garantizar que sus cultivos se desarrollan sin agroquímicos y bajo prácticas de producción sustentable.
«Estamos gestionando la certificación agroecológica junto a distintos grupos para garantizar que lo que producimos es completamente natural y libre de agroquímicos», señaló.
Además, comentó que trabajan para incorporar deshidratadores eléctricos que permitan procesar la producción a mayor escala y dejar de comercializar únicamente materia prima.
«La idea es agregar valor. Estamos haciendo ensayos con chips de cúrcuma y queremos elaborar productos deshidratados y conservas para ofrecer un producto terminado», explicó.
Durante la feria también sorprendieron con una propuesta poco habitual: helado elaborado con semillas de Jaca, una muestra de cómo los frutos de la región también pueden transformarse en nuevas experiencias gastronómicas.
La innovación también estuvo presente de la mano de la emprendedora Sabrina Castreje, creadora de Sabores Nubes, quien presentó una línea de alfajores veganos y sin harina de trigo, elaborados con ingredientes regionales.

«Empecé haciendo productos saludables y vi que la demanda iba hacia alimentos sin harina de trigo. Entonces decidí que toda mi producción fuera así y, al mismo tiempo, incorporar ingredientes de nuestra región», contó.
Entre sus variedades se destacan los alfajores de palo borracho, grosella, mandioca yerba mate con nuez, elaborados con harina de nuez y rellenos con mermeladas artesanales de frutas locales, además de otras combinaciones que cambian según la temporada.
Lejos de quedarse con una receta fija, Sabrina explicó que cada feria representa una oportunidad para seguir innovando.
«Acá conocí un emprendimiento que produce harina de banana y ya estoy pensando en combinarla con yerba mate. Siempre aparecen nuevas ideas cuando uno comparte con otros productores«, expresó.
El recorrido de LaVozDeCataratas también permitió descubrir otros emprendimientos que apuestan por el agregado de valor a la producción local. Entre ellos, «Doña Vane», que ofrece productos como quesos artesanales y ahumados elaborados en las Dos Mil Hectáreas mediante un proceso de cocción lenta con maderas seleccionadas y cortes premium, la feria se transformó en una oportunidad para dar a conocer alimentos con identidad regional y fortalecer el consumo de productos locales.
Más allá del intercambio de semillas, la feria volvió a demostrar que las Dos Mil Hectáreas se consolidan como un espacio donde la producción local, la agroecología, el agregado de valor y el emprendedurismo encuentran un punto de encuentro, fortaleciendo una red que apuesta por el desarrollo sostenible y por productos con identidad propia nacidos en Iguazú.

