Iguazú (LaVozDeCataratas) La utilización de las aplicaciones de transporte en Iguazú dejó de ser una novedad para convertirse en una realidad cada vez más visible. Si bien el debate sobre su regulación continúa abierto, son cada vez más los conductores que optan por trabajar con plataformas como Uber y DiDi, la mayoría de las veces sin hacerlo público.
Lejos de reemplazar por completo a la actividad tradicional, las aplicaciones aparecen para muchos como una fuente adicional de ingresos. Algunos conductores realizan viajes únicamente en horarios de mayor demanda, mientras que otros aprovechan los momentos libres para conectarse y generar un ingreso extra.
Este crecimiento se da en un contexto económico complejo, donde la necesidad de diversificar las fuentes de trabajo llevó a muchos vecinos a analizar nuevas alternativas. Las plataformas ofrecen la posibilidad de manejar los propios horarios y comenzar a trabajar con una inversión relativamente baja, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por cada empresa.
Desde el desembarco de estas aplicaciones, el número de vehículos disponibles aumentó de manera paulatina, aunque todavía está lejos de alcanzar la oferta que existe en grandes centros urbanos. Esto debido a las amenazas a las que todavía está expuesto el sector y el señalamiento por parte de otros conductores o responsables de Asociaciones de taxis.
En la práctica, los usuarios ya pueden solicitar viajes desde ambas aplicaciones, aunque la disponibilidad suele variar según el horario y la zona de la ciudad. En momentos de mayor movimiento turístico o durante los fines de semana, la cantidad de conductores conectados suele incrementarse.
Sin embargo, el crecimiento de estas plataformas también genera tensiones con el sistema de transporte tradicional. Taxistas y remiseros vienen manifestando desde hace tiempo la necesidad de que exista una regulación clara que garantice igualdad de condiciones para todos los prestadores del servicio.
Aunque el uso de estas aplicaciones todavía genera resistencia en parte del sector del transporte, trabajadores del volante aseguraron a LaVozDeCataratas que algunos choferes de taxis y remises turísticos también comenzaron a utilizarlas de forma discreta. Una modalidad frecuente consiste en realizar un viaje tradicional hasta el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú y, una vez allí, activar la aplicación para captar pasajeros que llegan a la ciudad.
La estrategia responde a un comportamiento habitual de los turistas extranjeros y de visitantes de grandes ciudades, que suelen abrir Uber apenas aterrizan para solicitar un vehículo. De esa manera, los conductores logran regresar con un pasajero sin depender exclusivamente de la fila de espera o de las agencias, en una práctica que rara vez se reconoce públicamente debido a la controversia que aún generan estas plataformas dentro del sector,

