La música como oportunidad: Iguazú Suena reunió a más de 250 niños y adolescentes

Más de 250 niños, niñas y adolescentes participaron de la segunda edición de Iguazú Suena, una experiencia que reunió a jóvenes músicos de 22 localidades de Misiones, organizado por la Fundación Grupo London Supply y la Fundación Grillos. Tras tres días de ensayos, formación y convivencia, el gran concierto final colmó el Centro de Eventos y Convenciones del Iguazú y volvió a demostrar el poder de la música como herramienta de inclusión y transformación social.

Iguazú (LaVozDeCataratas)  Con un Centro de Eventos y Convenciones del Iguazú colmado de público y una noche cargada de emoción, se realizó la segunda edición de “Iguazú Suena”, el encuentro musical que reunió a más de 250 niños, niñas y adolescentes y que continúa creciendo como una propuesta vinculada a la educación pública, la inclusión y la transformación social a través de la música.

El encuentro contó con la participación de orquestas pertenecientes al CEMU (Centro de Educación Musical), programa impulsado por el Ministerio de Educación de Misiones, y fue organizado por la Fundación Grupo London Supply y la Fundación Grillos.

En esta segunda edición participaron delegaciones provenientes de 22 localidades de la provincia, que llegaron a Puerto Iguazú para compartir tres jornadas de música, aprendizaje y convivencia.

Tres días que fueron mucho más que ensayar

Antes del concierto final hubo un intenso trabajo. Los jóvenes compartieron ensayos generales, prácticas por familias de instrumentos, instancias de formación y espacios de integración, hasta conformar el gran ensamble que finalmente subió al escenario.Pero para muchos de ellos, Iguazú Suena significó mucho más que tocar frente al público.

Muchos chicos por primera vez salen de su casa, algunos por ahí no habían hecho ni un campamento”, contó a LaVozDeCataratas Miguel Brizuela, director del CEMU y uno de los referentes del encuentro.

La preparación había comenzado mucho antes. Cada orquesta trabajó previamente el repertorio en su localidad y, una vez en Iguazú, llegó el desafío de integrar músicos de diferentes lugares en una misma formación.

La selección de los participantes tampoco fue sencilla. Actualmente, el CEMU alcanza a más de 1.800 chicos en toda Misiones. Para esta edición, alrededor de 150 jóvenes viajaron desde distintas localidades y se sumaron a los integrantes de la Orquesta Doña Mercedes de Iguazú, anfitriona del encuentro.

Una propuesta que mantiene vivo el espíritu de Iguazú en Concierto: Iguazú Suena nació en 2025, impulsado por la Fundación Grupo London Supply y la Fundación Grillos, recuperando a otra escala parte del espíritu que durante años dejó Iguazú en Concierto en la ciudad.

“Se había descontinuado con el receso de Iguazú en Concierto y, gracias a la Fundación London Supply, esto puede continuar en este festival a escala”, explicaron desde la organización.

La propuesta pone especialmente el foco en generar oportunidades para que niños y adolescentes misioneros puedan acceder a experiencias de formación artística, encontrarse con otros jóvenes que comparten la misma pasión y descubrir nuevos caminos a través de la música.

En ese sentido, desde la organización recuperaron una de las premisas que identifica el trabajo social de la Fundación Grupo London Supply: “poner más donde hay menos”, a través de proyectos relacionados con educación, salud y asistencia social.

Una semilla que puede convertirse en profesión: El impacto de estas experiencias puede trascender ampliamente los días que dura un festival. Desde la organización recordaron que jóvenes que años atrás participaron como músicos de Iguazú en Concierto continuaron estudiando y actualmente son docentes de música en diferentes localidades de la provincia.

“Tenemos docentes egresados del Profesorado de Música que hoy están trabajando en Andresito, Loreto, San Ignacio, Panambí, Oberá y Concepción de la Sierra, que habían pasado como integrantes de Iguazú en Concierto”, señalaron.

Para quienes llevan adelante el proyecto, ese recorrido demuestra que detrás de un niño que hoy sostiene por primera vez un instrumento o participa de su primer gran concierto puede estar comenzando una vocación que todavía nadie conoce.

La motivación que brindan este tipo de festivales nunca se sabe qué vocaciones puede estar despertando”, resumieron.

De Bizet y Verdi a Spinetta, Coldplay y Los Redondos

El gran cierre llegó en el Centro de Eventos y Convenciones del Iguazú, ante una importante convocatoria de público que acompañó a los jóvenes músicos pese a tratarse de una presentación realizada durante un día laboral.

El repertorio atravesó diferentes generaciones y estilos, combinando música clásica, rock nacional e internacional y algunas de las bandas sonoras más populares del cine.

El programa incluyó Farandole, de Georges Bizet; Va, pensiero, de Giuseppe Verdi; Familia Madrigal y No se habla de Bruno, de Encanto; Viva la Vida, de Coldplay; Oye cómo va, de Tito Puente; Seguir viviendo sin tu amor, de Luis Alberto Spinetta; Un genio tan genial, de Aladdin; “Ji Ji Ji”, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y We Are the World, de Michael Jackson y Lionel Richie.

El concierto terminó entre aplausos y emoción, cerrando tres jornadas que dejaron algo mucho más profundo que una presentación musical: más de 250 chicos compartiendo escenario, haciendo amigos, aprendiendo y descubriendo hasta dónde puede llevarlos la música.