Iguazú (LaVozDeCataratas) Hay historias que comienzan mucho antes de que alguien decida escribirlas. En el caso de Gladys Ester Cardozo, quizás todo empezó cuando era una niña que todavía no sabía leer, pero ya se sentía atraída por aquellos objetos llenos de palabras que encontraba en su casa.
Tenía a su alcance una enciclopedia y los diccionarios de su madre. Los abría, recorría sus páginas y hacía allí sus primeros garabatos. No podía saber entonces que, muchos años después, los libros dejarían de ser solamente una compañía para convertirse en una parte fundamental de su vida.
Gladys es escritora y editora. Se define como una mujer inquieta, sensible y agradecida, pero también como alguien que cree profundamente en los sueños y, especialmente, en la posibilidad de volver a empezar.
Nacida en Misiones, fue el amor el que la llevó a establecerse en Iguazú. Viuda y decidida a reconstruir su vida, conoció a una persona de esta ciudad y comenzó una nueva etapa.
Cuando se le pregunta qué lugar ocupa Iguazú en su historia personal, no duda: “El primer lugar”.
Aquí encontró familia, amigos, aprendizajes y nuevas experiencias. También fue el escenario donde comenzaron a tomar forma muchos de sus proyectos.
La naturaleza misionera atraviesa inevitablemente su escritura. Habla de la “selva verde esmeralda”, como suele definirla en sus poemas, y de unas Cataratas que describe como majestuosas y sublimes. Paisajes que para ella no funcionan solamente como escenarios: forman parte de su identidad.
Su vínculo con la literatura continuó durante la infancia. Entre sus primeros recuerdos aparecen Caperucita Roja, Los tres chanchitos, La Cenicienta y, especialmente, El Principito. Más adelante llegaron las aventuras de Julio Verne, que alimentaron su imaginación y convirtieron la elección de un nuevo libro en una verdadera pasión.
También conserva un recuerdo de primer grado. Escribió una poesía dedicada a la Bandera y fue elegida para recitarla.
Era apenas una niña, pero aquella experiencia quedó guardada en su memoria. Tal vez porque allí descubrió, incluso sin comprenderlo completamente, que una palabra escrita podía provocar una emoción en otra persona.
Con los años, esa sensibilidad se convirtió en una característica de su escritura.
“La sensibilidad, el amor y la gratitud”, responde cuando intenta explicar qué parte de su personalidad aparece inevitablemente al escribir.
Sus historias nacen principalmente de las vivencias: viajes, lugares, encuentros y personas. Gladys parte de una idea sencilla pero poderosa: cada persona guarda una historia que merece ser contada.
La pandemia y aquella asignatura pendiente
Aunque las palabras la acompañaron desde siempre, su primer libro,» Desde el suelo de tierra hasta Malvinas» llegó en un momento inesperado. Durante la pandemia decidió que era tiempo de cumplir una asignatura pendiente: escribir seriamente y prepararse para publicar.
Buscó cursos por internet, realizó capacitaciones virtuales y comenzó a trabajar sobre historias inspiradas en hechos reales y también sobre poemas.
No fue solamente sentarse frente a una hoja. Hubo formación, correcciones, lecturas y un proceso de aprendizaje que finalmente terminó convertido en un libro.
Después llegó el segundo. Entre una obra y otra reconoce un cambio fundamental: la seguridad en sí misma como escritora.
Cada capacitación, cada texto corregido, cada lectura y cada objetivo alcanzado fueron aportándole nuevas herramientas. Sin embargo, considera que ese proceso nunca termina: escribir también significa continuar aprendiendo.
Sus dos libros están atravesados por recuerdos, experiencias y personas. Por eso le resulta difícil elegir una sola historia por encima de las demás. Para Gladys, adquieren un significado especial aquellos momentos en los que las palabras consiguen rescatar algo que merecía conservarse en el tiempo. Porque entiende al libro, también, como una forma de memoria.
Acompañar las historias de otros
Con el tiempo, su vínculo con la literatura también la llevó al trabajo editorial, una tarea desde la cual acompaña a otros escritores durante el proceso de transformar sus manuscritos en libros.
Para Gladys, editar no consiste únicamente en corregir un texto, sino también en respetar la voz de cada autor y ayudarlo a potenciar su obra. Una experiencia que, además, le permite acercarse a géneros diferentes de aquellos que elige para su propia escritura.
En esa tarea también descubrió algo que observa en su entorno: hay muchas personas que escriben y guardan historias que todavía no se animaron a compartir. Para ella, acompañar esos procesos es otra manera de mantenerse cerca de las palabras.
Nuevos encuentros y un poemario en camino
Su recorrido literario tendrá próximamente nuevas estaciones en la Triple Frontera. Gladys fue invitada a participar de la Primera Feria Internacional del Libro de Ciudad del Este, Paraguay, prevista del 10 al 27 de septiembre en el Shopping del Lago.
También recibió una invitación para formar parte del Encuentro de Escritores y Productores Culturales del Mercosur, que se desarrollará los días 10, 11 y 12 de octubre, con actividades previstas en La Aripuca, el Parque Nacional Iguazú y Foz do Iguaçu.
Mientras tanto, ya existe otro libro esperando su momento. Si sus proyectos avanzan según lo previsto, su próxima publicación será un poemario, una obra en la que buscará reunir su mirada sobre la naturaleza, la vida, los sentimientos y aquellas experiencias que dejan huellas.
Gladys dice que le gustaría que, al terminar uno de sus libros, el lector pudiera llevarse algo: una emoción, una reflexión, un recuerdo o simplemente las ganas de continuar leyendo.
Quizás allí esté también la razón por la que sigue escribiendo. Porque para ella un libro no necesariamente termina cuando se cierra la última página. Puede continuar viviendo en la memoria de quien lo leyó.
Y cuando debe condensar en una sola frase aquello que las palabras significan en su vida, elige una que resume buena parte de su historia:
“Escribir es transformar lo vivido y lo sentido en palabras, para que algo de nosotros pueda permanecer y llegar al corazón de alguien más”.

