Las lluvias condicionan la producción y retrasan tareas en las chacras

Orlando Gervacio Zitkoski y Silvia Moreira sostienen junto a su familia una chacra en las 2.000 Hectáreas, donde cultivan mandioca, maíz, verduras y frutas, además de criar cerdos y pollos camperos. En diálogo con LaVozDeCataratas, el productor contó cómo organizan el trabajo cotidiano y los desafíos de producir en la zona.

Iguazú(LaVozDeCataratas) El trabajo de la tierra y la cría de animales forman parte de la rutina de Orlando y Silvia, quienes sostienen una producción familiar junto a sus hijas menores, Mayte y Melani.

En su chacra producen mandioca, maíz y distintas variedades de verduras, además de zapallo, sandía y melón. Según contó Orlando, el maíz es uno de los cultivos principales y destinan aproximadamente una hectárea y media a la producción de maíz y zapallo, entre otras plantaciones.

La actividad se complementa con la cría de cerdos y pollos camperos, lo que amplía la variedad de alimentos que producen. «Estamos medio completos con el tema de la chacra», explicó el productor a LaVozDeCataratas al describir el trabajo que realiza junto a su esposa.

Las lluvias, entre los beneficios y las dificultades

Las precipitaciones tienen efectos diferentes según el tipo de cultivo. Mientras que la lluvia favorece el crecimiento de la mandioca, el maíz y el zapallo, el exceso de humedad perjudica especialmente a las verduras.

Orlando explicó que trabajan con media sombra, pero no cuentan con un invernáculo para proteger las plantaciones. Por esa razón, las lluvias prolongadas afectan el desarrollo de las verduras y retrasan su crecimiento.

Hasta el momento, el terreno no presenta inconvenientes importantes por acumulación de agua, según señaló el productor. Sin embargo, la humedad continúa siendo una dificultad para organizar y avanzar con las tareas agrícolas.

La plantación de mandioca también se retrasa

Otro de los desafíos está relacionado con la plantación de mandioca. Aunque el suelo ya está preparado, la humedad dificulta el trabajo de la tierra y no permite completar la plantación prevista.

El productor también explicó que tiene en cuenta las fases de la Luna para organizar esta tarea, siguiendo una práctica tradicional de la producción agrícola. La combinación de las condiciones del suelo y los momentos que consideran adecuados para plantar limita las oportunidades de avanzar.

Así, las lluvias no solo condicionan el crecimiento de algunos cultivos, sino que también modifican los tiempos de trabajo en la chacra.

La experiencia de Orlando y Silvia refleja la realidad de las familias que combinan distintos cultivos y la cría de animales para sostener su actividad. Entre las tareas cotidianas, las condiciones del clima y la planificación de cada plantación, continúan trabajando para mantener una producción diversificada.