Del tránsito de temporada a la permanencia: crece la cantidad de personas en las calles de Iguazú

De acuerdo con datos de la Unidad Regional V de la Policía de Misiones, el número de personas foráneas que se quedaron en Iguazú alcanzó su punto más alto en la temporada de invierno. Aunque históricamente la mayoría se desplazaba de manera rotativa, en esta ocasión un gran grupo se asentó en la ciudad, durmiendo en lugares como la Avenida Brasil, Córdoba, Misiones y alrededores del Correo Argentino.

Iguazú (LaVozdeCataratas) En los últimos meses, Iguazú registra un aumento significativo de personas en situación de calle, en su mayoría hombres que llegaron durante la última temporada y que decidieron permanecer en la ciudad. Muchos de ellos deambulan por distintos puntos céntricos y pasan la noche en espacios públicos, generando preocupación tanto en vecinos como en autoridades.

De acuerdo con datos de la Unidad Regional V de la Policía de Misiones, el número de personas foráneas que se quedaron en Iguazú alcanzó su punto más alto en la temporada de invierno. Aunque históricamente la mayoría se desplazaba de manera rotativa, en esta ocasión un gran grupo se asentó en la ciudad, durmiendo en lugares como la Avenida Brasil, Córdoba, Misiones y alrededores del Correo Argentino.

Ante esta situación, la Policía implementó un dispositivo especial de recorridas desde las 5 de la mañana, con el objetivo de desalojar a quienes pernoctan en espacios públicos. Sin embargo, pese a estas intervenciones, varios de ellos vuelven a instalarse en los mismos puntos.

La permanencia de estas personas refleja una problemática que no es nueva, pero que se intensificó en los últimos meses. Mientras algunos llegan en busca de trabajo temporal en temporada alta, otros permanecen en la ciudad sin un lugar fijo, quedando a la intemperie y en condiciones de vulnerabilidad.

La situación genera un doble impacto: por un lado, la inseguridad y el malestar de vecinos y comerciantes que observan la ocupación de veredas y plazas céntricas, y por otro, la realidad social de estas personas, que no cuentan con alternativas habitacionales o laborales estables.