Iguazú también piensa: “Caldo de Cultura 2” invita a sumergirse en el psicoanálisis y la literatura

En una Iguazú atravesada por el turismo, los tiempos acelerados y la lógica de lo inmediato, una propuesta cultural invita a hacer una pausa y mirar hacia otro lado: el del pensamiento, la lectura y la pregunta. Se trata de “Caldo de Cultura 2”, una revista que se posiciona en el cruce entre el psicoanálisis y la cultura, y que llega a la ciudad con una apuesta clara: generar conversación.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La nueva edición de la revista analítica desembarca en la ciudad con una propuesta que cruza psicoanálisis, literatura y cultura, apostando a abrir preguntas en un destino donde también hay lugar para el pensamiento.

En una Iguazú atravesada por el turismo, los tiempos acelerados y la lógica de lo inmediato, una propuesta cultural invita a hacer una pausa y mirar hacia otro lado: el del pensamiento, la lectura y la pregunta. Se trata de “Caldo de Cultura 2”, una revista que se posiciona en el cruce entre el psicoanálisis y la cultura, y que llega a la ciudad con una apuesta clara: generar conversación.

Detrás del proyecto está Julia Pernía, miembro de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones y directora de la publicación, contó a LaVozDeCataratas, que la revista nació de una inquietud concreta: cómo transmitir aquello que el psicoanálisis enseña.

La idea surgió en un café de Posadas, en una tarde de invierno, como resultado de una pregunta compartida entre colegas. A partir de allí, se conformó un equipo de trabajo integrado por Christian Gómez, Lorena Olmedo, Aldana Macena y Claudia Fernández, quienes escriben desde ese “borde” donde se encuentran el psicoanálisis y la cultura.

La revista, además, forma parte de una red más amplia de publicaciones y asociaciones vinculadas al psicoanálisis a partir del legado de la enseñanza de Enrique Acuña, y se inscribe en una línea de trabajo marcada por referentes como Freud, Lacan, Masotta, Miller y Germán García.

Una apuesta independiente en tiempos digitales

Uno de los rasgos distintivos del proyecto es su carácter autogestionado y autofinanciado, con una decisión que no es menor: sostener el formato papel. En un contexto dominado por lo digital, elegir imprimir una revista implica también marcar una posición frente al tiempo y al modo de lectura.

No es necesidad, es deseo

A diferencia de otros proyectos culturales, “Caldo de Cultura” no surge como respuesta a una demanda específica, sino como una apuesta sostenida por el deseo. “No se trata de cubrir una necesidad, sino de que el psicoanálisis exista en la trama local y dialogue con otros discursos”, explicó Pernía.

En esa línea, el término “analítica” no refiere simplemente a un ejercicio intelectual, sino a una orientación concreta: el discurso del psicoanálisis como punto de partida para abrir preguntas, incluso para quienes no forman parte de ese campo.

Iguazú: entre el turismo y el pensamiento

Lejos de quedar solo como sede, Iguazú ocupa un lugar activo dentro de la propuesta. “Iguazú es hoy una ciudad analítica”, sostuvo Pernía, al destacar el trabajo sostenido de la Biblioteca Freudiana Iguazú, un espacio que desde hace más de diez años impulsa formación, encuentros y debates en la ciudad.

Nombres como Vanessa Ruppel, Zinnia Osella y Paola Castro aparecen como parte de esa construcción que permitió instalar el psicoanálisis en la escena local. En ese marco, la ciudad deja de ser solo un destino turístico para convertirse también en un espacio donde circulan ideas, lecturas y discusiones.

Más allá de la “identidad”

Consultada sobre la identidad cultural de Iguazú, Pernía propone correrse de esa lógica. Desde el psicoanálisis, advierte que toda identidad implica una operación que tiende a excluir o homogeneizar diferencias. Sin embargo, siempre hay algo que no encaja, una fisura, y es justamente ahí donde se sitúa el interés: en aquello que irrumpe y desborda.

Esa mirada permite leer la cultura desde otro lugar, no como algo cerrado, sino como un campo en constante movimiento.

Hacer cultura sin épica, pero con convicción

Otro de los puntos que destaca la directora es la forma en que se sostiene el proyecto. Lejos de una narrativa de sacrificio, el trabajo cultural aparece como una elección. Una decisión orientada por el deseo de generar espacios de lectura, conversación y encuentro que no queden atrapados en la lógica de la inmediatez o la banalidad.

Una edición que mezcla voces y disciplinas

La nueva edición reúne una diversidad de miradas:

  • Una editorial titulada “El inconsciente es la bruma del amanecer”

  • Un análisis sobre la metáfora en la literatura nórdica y Borges

  • Reflexiones sobre el amor y sus formas actuales

  • Miradas sobre la política contemporánea

  • Un abordaje ecológico desde la poesía latinoamericana

  • Textos que cruzan cine, cultura y crítica

  • Y hasta un artículo sobre el juego del go

Todo en una propuesta que busca interpelar al lector desde distintos ángulos.

Una frase que lo resume todo

Si hubiera que condensar el espíritu de la revista, Pernía lo plantea así: “La cultura hierve: se percibe por doquier el sonido de su ebullición, un canturreo en los intersticios de la ciudad”. Y quizás ahí está la clave: en escuchar ese murmullo que no siempre se ve, pero que también forma parte de Iguazú.