A 28 años de las 2000 hectáreas: la decisión que duplicó Iguazú y aún define su crecimiento

La porción de territorio conocida como “las 2000 hectáreas” representa el último gran espacio de expansión geográfica en el extremo sur de Iguazú, tierras que pertenecían al Ejército Argentino y cuya transferencia había sido establecida por la Ley Nacional N° 23.810 en 1990. “Yo quiero el título de las 2000 hectáreas”, recordó haberle dicho al presidente Carlos Menem, el entonces intendente Timoteo Llera

Iguazú (LaVozDeCataratas) Este 25 de marzo se cumplen 28 años de la histórica entrega de las 2000 hectáreas al municipio de Iguazú, un hecho clave que duplicó el ejido urbano y marcó el rumbo del crecimiento de la ciudad, aunque con desafíos que aún persisten.

La porción de territorio conocida como “las 2000 hectáreas” representa el último gran espacio de expansión geográfica en el extremo sur de Iguazú, tierras que pertenecían al Ejército Argentino y cuya transferencia había sido establecida por la Ley Nacional N° 23.810 en 1990, aunque durante años no se concretaba la entrega formal.

Según relató el ex intendente Dr. Timoteo Llera a LaVozDeCataratas, el destrabe se dio tras un pedido directo al entonces presidente Carlos Menem, durante una visita oficial a la ciudad.

“Yo quiero el título de las 2000 hectáreas”, recordó haberle dicho Llera, ante la demora del Ejército en cumplir con la transferencia.

La respuesta no tardó en llegar: “En tres meses vas a tener el título”, prometió el mandatario.
La entrega se concretó finalmente el 25 de marzo de 1998, cuando los documentos llegaron por vía aérea y fueron entregados oficialmente al municipio.

Una ciudad proyectada… que no se concretó

Tras la incorporación de las tierras, Iguazú avanzó en un ambicioso plan urbano. Se contrató a uno de los estudios de arquitectura más importantes de Latinoamérica, responsable del diseño de Puerto Madero, con una inversión de 23 mil dólares, para proyectar el desarrollo de lo que sería prácticamente una nueva ciudad.

El trabajo estuvo a cargo de profesionales de alto nivel como el arquitecto Alfredo Garay, quien diseñó una estrategia integral contemplando aspectos ambientales, sociales, económicos y urbanísticos.

“Hicimos el plano de una ciudad nueva”, afirmó Llera. Sin embargo, esos proyectos no llegaron a ejecutarse por decisiones políticas posteriores.

En aquel momento, Iguazú contaba con unas 1.900 hectáreas urbanizadas, por lo que la incorporación de las nuevas tierras duplicaba la superficie del municipio, en un contexto de fuerte crecimiento demográfico. Sin embargo, tras la crisis del 2001, comenzó un proceso de ocupación no planificada.
Hoy, el área presenta dos grandes cordones de uso del suelo:

  • Un sector de alrededor de 400 hectáreas, ocupado con fines habitacionales por unas 600 familias, muchas de ellas en condiciones precarias y con déficit de servicios básicos.
  • Otro sector de más de 1.200 hectáreas, destinado en parte a actividades agrícolas, aunque también atravesado por procesos de especulación inmobiliaria y venta informal de tierras.

Actualmente, las 2000 hectáreas se encuentran dentro de un proceso de planificación estratégica (2025-2026) impulsado por el Ministerio de Ecología de Misiones, con el objetivo de ordenar el crecimiento urbano sobre áreas de bosque nativo y evitar conflictos ambientales.

El escenario actual plantea un desafío complejo: la ocupación en las condiciones actuales pone en riesgo el desarrollo sustentable y la capacidad del municipio de garantizar servicios básicos a la población.

A 28 años de aquella decisión histórica, las 2000 hectáreas siguen siendo una oportunidad… pero también una deuda pendiente en la planificación de Iguazú.