Recicladores piden apoyo del municipio para afrontar gastos operativos: recuperan más de 11 toneladas de residuos por mes

Actualmente se recuperan más de 11 toneladas de cartón, plásticos y film por mes. Después de varios años de trabajo y gestión celebran tener un Centro Verde donde pueden trabajar cómodos, pero solicitan al Municipio que garantice los gatos operativos, teniendo en cuenta que son trabajadores independientes sin un sueldo fijo que prestan un servicio escencial a la comunidad.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La Cooperativa Mundo Reciclado atraviesa un momento clave: mientras avanza la construcción y mejora de su Centro Verde, los trabajadores expresan preocupación por la situación laboral y por el futuro del programa Potenciar Trabajo, que según indicaron dejarán de cobrar a partir de abril.

Actualmente, en la cooperativa trabajan entre 15 y 22 personas. El número varía porque algunos integrantes deben salir a hacer changas para completar sus ingresos. “No hay un número exacto porque algunos salen a hacer otros trabajos. Como sabemos, no tenemos un sueldo digno. Este mes de abril va a ser el último que vamos a cobrar el Potenciar. Es una tristeza, pero no vamos a bajar los brazos y vamos a seguir trabajando para salir adelante”, señaló Marlen Andia Rojas, integrante de la Cooperativa a LaVozDeCataratas. 

Los recicladores remarcan que su tarea muchas veces no es visible para la comunidad, a pesar de que representa un servicio ambiental importante. “Es un trabajo invisibilizado, no reconocido, muy sacrificado, y es un servicio que se ofrece a la comunidad, porque evitamos que toneladas de desechos terminen en un relleno sanitario”, explicaron.

En ese contexto, destacaron el avance del Centro Verde, un espacio que busca mejorar las condiciones laborales y dignificar la tarea de recuperación de residuos reciclables. Según detallaron, el lugar cuenta con dos empacadoras, una cinta de separación de materiales, tres balanzas para pesar los residuos recuperados y un camión para el traslado. Además, dispone de dos baños —uno adaptado para personas con discapacidad—, un comedor y una oficina, mientras continúan las obras para sumar duchas que permitan a los trabajadores higienizarse luego de la jornada laboral.

Todo este equipamiento y la construcción del galpón fue posible gracias a gestiones realizadas por la Cooperativa a través de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) por medio del cual obtuvieron financiamiento de la Subsecretaría de Integración SocioUrbana, que en el mes de febrero fue desmantelada por el gobierno nacional.  En ese sentido, destacaron que «seguimos luchando para poder trabajar con el municipio, que haya un reconocimiento al menos en las cuestiones operativas, tenemos una caja de notas que hemos presentado al Intendente pero nunca nos ha recibido. Hoy por ejemplo, tenemos facturas de luz vencidas que es imposible que con la venta de materiales paguemos, nuestra prioridad es el salario para los compañeros. Necesitamos que el Municipio reconozca el servicio que ofrecemos a la comunidad, es una ciudad tan importante como Iguazú» reafirmaron.

“El Centro Verde significa trabajar con dignidad. No estamos abajo de la lluvia, tenemos botiquín de primeros auxilios, no se nos moja el material y podemos venderlo limpio y seco” destacaron.

Los recicladores recordaron que antes realizaban su labor en el basural del Barrio San Juan, en condiciones mucho más riesgosas. “Antes estábamos en el basural, con mucho peligro de cortarse o pisar un clavo. Cuando llovía entrábamos en el barro, pero teníamos que seguir trabajando porque si uno no trabaja no tiene para llevar un plato de comida”, relataron.

Por otra parte, desde la cooperativa calificaron como un “crimen ambiental” la situación del basural a cielo abierto donde aseguran que todavía persisten problemas que afectan tanto al ambiente como a la salud de los vecinos.

A pesar de las dificultades económicas y laborales, los trabajadores aseguran que continuarán con su tarea y con la lucha por el reconocimiento del reciclado como un trabajo esencial para la comunidad.