Iguazú (LaVozDeCataratas) Con apenas 30 años, María Belén López, una jóven farmacéutica nacida en Iguazú construyó una destacada trayectoria académica que hoy combina la docencia, la investigación y la formación de futuros profesionales. Primera universitaria de su familia y también la primera en obtener un título de posgrado, asegura que la universidad pública fue la herramienta que le permitió transformar su vida y cumplir metas que antes parecían lejanas.
Egresada del Colegio Sagrada Familia de Iguazú, recuerda que fue durante una visita organizada por la escuela a la Facultad de Ciencias Exactas cuando descubrió las distintas propuestas académicas de la Universidad Nacional de Misiones. En ese momento buscaba una carrera vinculada a la salud y dudaba entre Bioquímica y Farmacia. Finalmente eligió esta última por sus amplias posibilidades laborales.
«En una de las primeras materias de la carrera, Introducción a la Farmacia, me di cuenta de que era lo que quería hacer toda mi vida«, relató a LaVozDeCataratas. Aunque aún le quedaban varios años de formación, asegura que desde ese momento sintió que había encontrado su verdadera vocación.
Al finalizar la carrera, en plena pandemia, comenzó a desempeñarse como ayudante de cátedra en Biología y Farmacotecnia, área dedicada a la elaboración de medicamentos. Fue entonces cuando descubrió otra pasión: la docencia. «Me gustó poder motivar a los estudiantes y acompañarlos en su formación. Como docente uno también tiene que seguir capacitándose«, explica.
Esa búsqueda de crecimiento la llevó a realizar una Maestría en Tecnología de los Alimentos, una especialización vinculada a la industria alimentaria que eligió tanto por afinidad como por las posibilidades de desarrollo profesional que ofrecía. Su trabajo de maestría también estuvo relacionado con esa línea de investigación. Analizó la autenticidad y la calidad de especias comercializadas en polvo en la ciudad de Posadas, aportando información sobre la genuinidad de esos productos.
Actualmente ejerce como docente en Farmacotecnia e integra el área de investigación de Farmacobotánica, disciplina dedicada al estudio de las plantas con interés farmacéutico. Desde ese espacio acompaña a estudiantes en la elaboración de sus trabajos finales y tesinas para recibirse de farmacéuticos.
Su próximo objetivo es iniciar el Doctorado en Farmacia que ofrece la Universidad Nacional de Misiones. Aunque el proyecto recién comienza, adelantó que la investigación estará orientada al estudio farmacobotánico de una nueva especie vegetal que comenzó a cultivarse en Misiones.
Más allá de los logros académicos, destaca el significado personal que tuvo ser la primera integrante de su familia en acceder a estudios universitarios. «Fue un desafío muy grande irme a vivir sola, a 300 kilómetros de mi familia. Pero gracias a la universidad pública pude recibirme. Después mi hermano también logró graduarse de abogado y hoy soy la primera de mi familia en tener un posgrado», cuenta.
Convencida de que la educación cambia vidas, suele transmitir ese mensaje a los jóvenes, especialmente a quienes viven en Iguazú: «Siempre les digo que estudien, que elijan la carrera que quieran, pero que estudien. Un título abre muchas puertas y brinda oportunidades que de otra manera son más difíciles de conseguir«, afirma.
Actualmente reside en Posadas, donde desarrolla su actividad docente e investigadora, aunque asegura que mantiene intacto su vínculo con la ciudad que la vio crecer. «Nunca cierro la puerta a volver a Iguazú. Es mi ciudad, me encanta y me gustaría poder regresar algún día para aportar mi granito de arena. Sería un verdadero placer volver a vivir allí», concluye.

