Proyecto binacional: Buscan restaurar la población del mono aullador rojo antes de su extinción en Argentina

Se trata de una iniciativa histórica entre Argentina y Brasil para recuperar las poblaciones de Alouatta guariba, considerada la especie de primate más amenazada del país y una de las 25 más amenazadas del mundo. En diálogo con LaVozDeCataratas, la Dra. Luciana Oklander, coordinadora del Plan Nacional de Acción para la Conservación de los Primates de Argentina e investigadora del Instituto de Biología Subtropical (IBS-CONICET), explicó que el propósito del proyecto.

Iguazú (LaVozDeCataratas) El Proyecto Binacional para la Conservación del Alouatta guariba representa una de las acciones más importantes para la preservación de la biodiversidad del Bosque Atlántico. La iniciativa constituye la implementación directa de uno de los objetivos del Plan Nacional de Acción para la Conservación de los Primates de Argentina, coordinado por la Dra. Luciana Oklander (IBS-CONICET y National Primate Center Argentina).

En diálogo con LaVozDeCataratas, la Dra. Luciana Oklander, coordinadora del Plan Nacional de Acción para la Conservación de los Primates de Argentina e investigadora, explicó que el propósito del proyecto.

El objetivo es restaurar las poblaciones silvestres del mono aullador rojo en Argentina mediante la reintroducción de ejemplares provenientes de Brasil, evitando así la extinción local de una especie catalogada como la más amenazada del país y una de las 25 más amenazadas del mundo.

La necesidad de este proyecto surgió tras la epizootia de fiebre amarilla registrada entre 2007 y 2008, que diezmó la población argentina de la especie. Los estudios de viabilidad poblacional advierten que, si no se implementan medidas de manejo, el mono aullador rojo podría extinguirse en Argentina en 30 años o menos, especialmente por el riesgo permanente de nuevos brotes de la enfermedad.

La iniciativa reúne a numerosas instituciones de ambos países, entre ellas Güirá Oga (Fundación Azara), el Ministerio de Ecología de Misiones, CPB-ICMBio, CMAG, Itaipú Binacional y Klabin, en un esfuerzo conjunto que busca no solo recuperar la especie, sino también restaurar sus funciones ecológicas y su valor cultural.

Además de ser un importante dispersor de semillas, el característico aullido del mono rojo forma parte de la identidad sonora del monte misionero y constituye un indicador de la salud del ecosistema.

El proyecto contempla la reintroducción de 50 ejemplares

La primera etapa del plan prevé la translocación de 50 ejemplares de Alouatta guariba, seleccionados en Brasil por su compatibilidad genética. Los traslados se realizarán en importaciones seriadas de grupos de aproximadamente cinco individuos, con el objetivo de garantizar una adecuada adaptación y un manejo sanitario seguro.

El primer grupo podría llegar en agosto

El ingreso de los primeros ejemplares dependerá de la finalización de los protocolos de exportación e importación entre ambos países. Actualmente los animales cumplen la cuarentena de exportación en las instalaciones de Itaipú Binacional, en Brasil, y se estima que el primer grupo podría arribar a Güirá Oga durante el mes de agosto.

Güirá Oga será el centro de cuarentena y adaptación en Argentina

El Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, administrado por la Fundación Azara en Puerto Iguazú, tendrá un rol fundamental dentro del proyecto.

Será el sitio oficial de recepción y cuarentena de los animales en Argentina, donde permanecerán aislados bajo un estricto monitoreo veterinario antes de ser trasladados a los recintos de pre-suelta.

Además, la institución construyó los corrales donde los ejemplares realizarán la última etapa de adaptación y será responsable de su manejo, alimentación y asistencia veterinaria.

Treinta días de controles sanitarios y evaluación del comportamiento

Durante el período de cuarentena, los especialistas realizarán una exhaustiva evaluación sanitaria que incluirá:

  • examen físico completo;
  • análisis de sangre;
  • radiografías;
  • ecografías;
  • pruebas diagnósticas para enfermedades específicas.

Paralelamente se desarrollará una evaluación comportamental, tanto individual como grupal, además de una transición progresiva hacia una dieta basada en especies vegetales nativas.

Cinco criterios determinarán si un ejemplar puede volver al monte

Antes de ser liberados, todos los animales deberán demostrar que se encuentran en óptimas condiciones físicas y conductuales. Los especialistas evaluarán cinco aspectos fundamentales:

  • Comportamiento alimentario: consumo autónomo de flora nativa y correcta digestión.
  • Arboricolidad estricta: desplazamiento exclusivamente por las copas de los árboles, evitando completamente el suelo.
  • Patrones naturales de actividad: comportamientos equivalentes a los observados en ejemplares silvestres y ausencia total de conductas propias del cautiverio.
  • Cohesión social: estabilidad en las relaciones grupales, como el agrupamiento para termorregularse.
  • Respuesta frente a amenazas: reacción de huida o alerta ante simulaciones de depredadores y rechazo absoluto a la presencia humana, evitando cualquier habituación.

Las primeras liberaciones podrían realizarse en octubre

Luego del mes de cuarentena en Güirá Oga, los animales serán trasladados a los recintos de pre-suelta, donde permanecerán aproximadamente 30 días más.

Si el primer grupo llega durante agosto, el traslado a los recintos podría concretarse en septiembre y la liberación definitiva se estima para octubre, mediante la modalidad conocida como «soft-release» o soltura blanda. El primer sitio elegido será el Parque Provincial Cruce Caballero, una de las áreas protegidas seleccionadas para la reintroducción.

Una vez liberados, los ejemplares serán monitoreados mediante una combinación de trabajo de campo y tecnología. El seguimiento incluirá búsquedas activas por cuadrículas y drones equipados con sensores térmicos, capaces de detectar la firma de calor de los animales entre el denso dosel del Bosque Atlántico.

La fiebre amarilla continúa siendo la principal amenaza: Los especialistas confirmaron que la fiebre amarilla sigue representando un riesgo crítico para las poblaciones silvestres.

Por ese motivo, el 100 % de los ejemplares que serán reintroducidos fueron vacunados contra la enfermedad, una práctica habitual en Brasil con todos los monos mantenidos en cautiverio.

Esta medida busca garantizar la supervivencia de la primera generación reintroducida en territorio argentino.

Los «jardineros del bosque»:El mono aullador rojo cumple una función ecológica indispensable.

Es considerado un verdadero «jardinero del bosque», ya que dispersa semillas de numerosas especies de árboles nativos. Al alimentarse de frutos y desplazarse por las copas, las semillas atraviesan su sistema digestivo y son eliminadas junto con materia orgánica que favorece su germinación.

Además, se trata de una especie paraguas, ya que su conservación implica proteger grandes superficies de bosque nativo y, con ello, cientos de especies de flora y fauna que comparten ese ecosistema.

¿Hay monos aulladores en el Parque Nacional Iguazú?: No.Los especialistas indicaron que en el Parque Nacional Iguazú no existen registros confirmados del mono aullador rojo (Alouatta guariba) ni del mono aullador negro y dorado (Alouatta caraya).

La especie de primate más común dentro del área protegida es el mono caí (Sapajus nigritus cucullatus), ampliamente conocido por los visitantes.

Un proyecto pionero para Sudamérica

Los responsables del programa destacaron que se trata del primer proyecto binacional entre Argentina y Brasil de translocación internacional de fauna silvestre con el objetivo específico de impedir la extinción de una especie en peligro crítico.

La iniciativa constituye un hito para la conservación transfronteriza del Bosque Atlántico, y marca un precedente para futuras acciones conjuntas destinadas a recuperar especies amenazadas en América del Sur.