Día del Tatú: Baudilla abre una ventana inédita para conocer al gigante oculto del bosque argentino

Es una hembra de tatú carreta y el quinto ejemplar de la especie estudiado en Argentina. Equipada con un GPS, permitirá conocer sus movimientos y el uso que hace del bosque, mientras que las muestras tomadas aportarán datos sobre su salud. En el Día del Tatú, LaVozDeCataratas dialogó con el veterinario Juan Pablo Arrabal sobre este estudio inédito y los desafíos para conservar al armadillo más grande de Sudamérica.

Iguazú (LaVozDeCataratas)  En el Día del Tatú, LaVozDeCataratas dialogó con el médico veterinario Juan Pablo Arrabal, integrante del equipo que lleva adelante un estudio pionero para la conservación de uno de los mamíferos más difíciles de observar del país.

Hace apenas unas semanas fue presentada Baudilla, una hembra de tatú carreta que comenzó a ser monitoreada en el marco del Proyecto Tatú Carreta Chaco, desde CeIBA – IBS-CONICET. Su incorporación tiene un valor especial: con ella ya son cinco los individuos estudiados en Argentina.

   

El trabajo busca empezar a responder preguntas que hasta hace muy poco no tenían respuesta en el país: ¿por dónde se mueven los tatú carreta?, ¿qué ambientes utilizan?, ¿qué ocurre cuando encuentran áreas desmontadas?, ¿cuál es su estado sanitario y qué enfermedades podrían afectar a la especie?

Como veterinario es un privilegio tener la posibilidad de trabajar con esta especie. En Argentina este es el primer estudio que se hace sobre la especie en la historia y es la primera vez que se realizan capturas para colocar dispositivos GPS y empezar a ver cómo se mueven”, explicó.

Capturarlos, estudiarlos y reducir al mínimo el estrés

El rol veterinario resulta fundamental durante cada procedimiento. Arrabal explicó que su tarea consiste principalmente en garantizar el bienestar del animal durante la captura y manipulación.

Para colocar el GPS, el ejemplar es anestesiado y durante todo el procedimiento se controlan parámetros como frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y temperatura corporal, buscando que atraviese la intervención con el menor estrés posible.

Además, el equipo comenzó a tomar muestras biológicas para estudiar la salud de los ejemplares y determinar si existen patógenos o enfermedades que puedan representar una amenaza para la conservación de la especie.

“Hasta el momento somos pocas las personas que tuvimos la posibilidad de ver, tocar y trabajar con un animal de estos”, contó Arrabal sobre una experiencia que, además del valor científico, tiene para él un significado especial como veterinario.

El GPS empieza a mostrar algo preocupante

Los primeros estudios sobre los desplazamientos de los tatú carreta están permitiendo conocer una característica determinante para su supervivencia: dependen fuertemente del bosque nativo.

Según explicó Arrabal, al observar los recorridos registrados por GPS se detectó que los animales evitan las zonas deforestadas y las áreas destinadas a monocultivos.

“Prácticamente lo que hemos entendido a través del movimiento espacial es que estos animales prefieren o se mueven solamente en bosque nativo. Cuando hay zonas deforestadas o con algún monocultivo, directamente las evitan”, señaló.

Esta dependencia los vuelve especialmente vulnerables frente a la transformación del ambiente.

En Argentina, el tatú carreta se encuentra restringido principalmente a la región chaqueña, que representa además una de las distribuciones más australes de la especie en el continente. Allí, la pérdida y fragmentación del bosque nativo incrementan la presión sobre sus poblaciones.

Menos bosque significa menos territorio disponible para una especie que necesita de ese ambiente para sobrevivir.

Cinco animales para empezar a conocer una especie

El proyecto argentino se encuentra todavía en una etapa inicial. Hasta el momento pudieron capturar y estudiar cinco individuos, pero cada uno de ellos comienza a aportar información que antes simplemente no existía.

La experiencia tiene como antecedente el trabajo desarrollado desde hace años en Brasil por el Projeto Tatu-Canastra, cuyos investigadores lograron importantes avances sobre la ecología, los desplazamientos y la salud de la especie.

El equipo argentino se capacitó junto a esos especialistas y ahora busca replicar y adaptar esos estudios a las poblaciones que sobreviven en nuestro país.

En los próximos meses, su GPS comenzará a contar silenciosamente su historia: cuánto territorio recorre, dónde se refugia, qué sectores del bosque elige y cuáles evita. Al mismo tiempo, los estudios sanitarios permitirán conocer mejor su estado de salud.

Para conocer más: el investigador que sigue los pasos del tatú carreta

El trabajo para conocer y conservar al tatú carreta tiene detrás a investigadores que desde hace años intentan comprender a una especie difícil de observar y de la que todavía queda muchísimo por descubrir.

En 2021, LaVozDeCataratas contó la historia de Yamil Di Blanco, Doctor en Ciencias Biológicas e investigador que estudia al tatú carreta, el armadillo más grande de Sudamérica.

Nacido en Mendoza, Di Blanco vive en Iguazú desde 2012, ciudad a la que llegó atraído por su enorme biodiversidad. Forma parte del Instituto de Biología Subtropical (IBS) y desde 2003 participa en diferentes proyectos vinculados al estudio de los mamíferos de la Selva Misionera y la región chaqueña.

Su trabajo permite comprender mejor a una especie extraordinaria y, al mismo tiempo, generar información científica indispensable para su conservación.

En el Día del Tatú, los invitamos también a conocer quién es Yamil Di Blanco y el trabajo que realiza siguiendo los pasos de este gigante silencioso de nuestros bosques.

👉 Leé la entrevista completa de LaVozDeCataratas:
https://lavozdecataratas.com/2021/10/09/yamil-di-blanco-el-investigador-que-estudia-al-tatu-carreta-el-armadillo-mas-grande-de-sudamerica/