Iguazú (LaVozDeCataratas) Nervios antes de ingresar a la pista, familias siguiendo cada movimiento y abrazos al terminar. El Polideportivo Danielito Pinof fue escenario del primer torneo de competencia de show organizado por la Academia Patín Cataratas, una experiencia pensada especialmente para que sus alumnas comenzaran a transitar el desafío de presentarse frente a un jurado.

Para muchas de las pequeñas patinadoras fue su primera presentación bajo una instancia de evaluación. Las alumnas de Patín Cataratas compartieron la experiencia con las chicas de la Academia de Puerto Esperanza, donde también se desempeña como profesora Analía Scheinberger, técnica de la academia y organizadora del encuentro.
“Es la primera vez que lo hacemos. Queríamos que ellas tengan la oportunidad de competir, demostrar todo lo que hacen y que sus familias puedan acompañarlas”, explicó Scheinberger en diálogo con LaVozDeCataratas.
La jornada tuvo un componente deportivo, pero también estuvo pensada como una celebración por el Mes de la Niñez, donde competir no significó solamente buscar un resultado, sino animarse a salir a la pista, enfrentarse a los nervios y mostrar frente al público aquello que aprenden durante los entrenamientos.
Y hubo una escena que se repitió después de varias presentaciones. Una vez terminada la rutina, las pequeñas salían de la pista y corrían hacia los brazos de Analía, buscando el abrazo y la contención de su profesora después de haber atravesado esos minutos de nervios y exposición.
Ese acompañamiento reflejó otra parte del aprendizaje que ocurre sobre los patines: la confianza. “El patín es un deporte muy completo, trabaja el desarrollo y el desempeño de los chicos, pero también involucra a la familia”, destacó la profesora.

Mirar a las grandes y soñar
La jornada contó además con la participación de patinadoras del Club Alemán, quienes obtuvieron puestos destacados a nivel nacional y realizaron diferentes presentaciones durante el encuentro.
Mientras desarrollaban sus rutinas y piruetas sobre la pista, desde afuera las observaban atentamente las más pequeñas. Entre aplausos podían verse caras de sorpresa y emoción siguiendo cada movimiento, quizás imaginando que algún día ellas también podrán realizar esas figuras que hoy admiran desde un costado.
Entre las participantes estuvo además Camila Villalba Ojeda, quien compartió la jornada y recordó que su propia historia con este deporte comenzó cuando tenía apenas cinco años.
“Mi pasión empezó cuando comencé a ver Soy Luna. Ahí empecé a patinar y fue amor a primera vista. Sentía que volaba cuando patinaba rápido”, contó a LaVozDeCataratas.
Camila continúa entrenando con un objetivo mayor: representar a Misiones y Argentina en una competencia internacional en Orlando durante 2027, mientras sueña con llegar algún día a integrar la Selección Elite.
Desde su propia experiencia también valoró lo vivido por las principiantes. Explicó que una primera competencia puede generar muchos nervios y vergüenza, especialmente cuando hay público observando, pero que atravesar esas experiencias permite a las patinadoras ganar seguridad y confianza en ellas mismas.
Así, entre quienes recién comienzan a descubrir la pista y aquellas que ya alcanzaron niveles competitivos más altos, el encuentro dejó una imagen que resumió la jornada: niñas mirando y aprendiendo de otras patinadoras, familias aplaudiendo desde afuera y una profesora esperando al borde de la pista para recibirlas con un abrazo después de su primer gran desafío.
