Iguazú (LaVozDeCataratas) Hay sectores de un hospital que el paciente conoce apenas ingresa: la guardia, los consultorios, internación o diagnóstico por imágenes. Y hay otros que permanecen puertas adentro, lejos de la mirada cotidiana, pero sin los cuales sería imposible realizar de manera segura buena parte de las prácticas médicas.
Uno de ellos es la Central de Esterilización del Hospital SAMIC de Iguazú. Detrás de ese circuito están María Lezcano, Mercedes Aquiles, María Miranda, Lilula Aguirre, Carmen Martínez, Lourez Schwarz y Marta Portillo, jefa del sector, que sosteniendo diariamente una tarea que pocas veces llega a los ojos de los pacientes, contó a LaVozDeCataratas el trabajo diario.
Cada cirugía, la colocación de una sonda, un DIU o un catéter y numerosos procedimientos que se realizan diariamente requieren materiales previamente preparados y sometidos a procesos específicos de esterilización. Detrás de cada uno de esos elementos hay un equipo encargado de garantizar que llegue en condiciones seguras al profesional que lo utilizará con el paciente.
“Acá preparamos todo el material estéril para el hospital”, explicaron desde el sector durante un recorrido por sus instalaciones.
La frase parece sencilla, pero detrás existe un proceso permanente que comienza mucho antes de que un médico o enfermero abra un paquete estéril.
Una Central que abastece a todo el hospital
La Central recibe, acondiciona, prepara, esteriliza y posteriormente distribuye materiales destinados a los diferentes servicios del SAMIC.
Allí se preparan diariamente gasas, vendas, instrumental y distintos sets armados específicamente de acuerdo con cada procedimiento.
Entre ellos se encuentran sets para colocación de DIU, sondas vesicales, catéteres y cirugías obstétricas, además de numerosos materiales que requieren las distintas áreas.
Un capítulo aparte es el quirófano.
Desde pequeños elementos e instrumental hasta la ropa utilizada durante las intervenciones pasan por la Central. Allí son preparados y sometidos al procedimiento de esterilización correspondiente antes de regresar al circuito hospitalario.
Por eso, aunque muchas veces su tarea permanezca invisible para quienes llegan al hospital, la Central de Esterilización forma parte de la cadena de seguridad de prácticamente todos los servicios que realizan procedimientos invasivos o utilizan material estéril.
Su funcionamiento permite que médicos, enfermeros y otros profesionales cuenten con los elementos necesarios en las condiciones requeridas para atender a los pacientes.
Siete mujeres detrás de una enorme tarea
Todo ese movimiento cotidiano tiene nombres propios.
Esta enorme tarea está en manos de María Lezcano, Mercedes Aquiles, María Miranda, Lilula Aguirre, Carmen Martínez, Lourez Schwarz y Marta Portillo, jefa del sector.
Siete trabajadoras son las encargadas de sostener un servicio que abastece diariamente a diferentes áreas del hospital, organizando materiales, preparando los sets, realizando los procesos de esterilización y garantizando posteriormente su disponibilidad y distribución.
Es un trabajo que exige organización, responsabilidad y especial atención en cada etapa. No se trata solamente de colocar elementos dentro de un equipo: cada material tiene características diferentes y requiere un tratamiento adecuado.
De ese trabajo depende que el material llegue correctamente acondicionado al momento en que un profesional lo necesita.
No todo se esteriliza de la misma manera
Uno de los aspectos más importantes de la Central es precisamente determinar qué procedimiento corresponde a cada tipo de material.
Algunos elementos pueden ser sometidos a altas temperaturas, mientras que otros, por sus características, necesitan métodos diferentes.
Para estos últimos se utiliza, entre otros sistemas, la esterilización mediante óxido de etileno, un procedimiento a baja temperatura que permite trabajar con materiales sensibles al calor.
Este método cobró todavía mayor importancia con la incorporación del servicio de Hemodinamia al Hospital SAMIC.
Parte de los materiales utilizados allí requiere cuidados específicos. En la Central son preparados, colocados dentro de sobres especiales, sellados y posteriormente sometidos al proceso de esterilización correspondiente.
La incorporación de nuevos servicios al hospital implica así nuevos desafíos también para aquellas áreas que trabajan detrás de ellos. Cuando el SAMIC amplía su capacidad de atención, la Central de Esterilización también debe acompañar ese crecimiento.
Tecnología para acompañar el trabajo
El sector cuenta con un autoclave de última generación que fue donado por una fundación española, equipamiento que permite realizar parte de los procesos necesarios para abastecer al hospital.
También dispone de otros sistemas de esterilización que se seleccionan de acuerdo con las características de los elementos que deben ser procesados.
Pero la tecnología es solamente una parte del circuito. Antes y después de cada proceso existe una tarea humana de preparación, clasificación, acondicionamiento, control, almacenamiento y distribución.
El volumen es importante porque el material estéril se distribuye a los distintos servicios y las necesidades se renuevan permanentemente.
Mientras en una parte del hospital se realiza una cirugía, una práctica obstétrica o se coloca un catéter, en otra hay un equipo preparando aquello que será necesario para los siguientes procedimientos.
Un trabajo que continúa cuando el resto de la ciudad se detiene
La jornada comienza temprano. De lunes a viernes, el trabajo se desarrolla desde aproximadamente las 6 de la mañana y puede extenderse hasta las 18 o 19 horas. Los sábados y domingos también hay actividad, con jornadas de aproximadamente cuatro horas destinadas a garantizar la continuidad del servicio.
Y hay algo que resume mejor que cualquier explicación la importancia de esta área: la Central de Esterilización trabaja también durante los feriados, Navidad y Año Nuevo.
Porque las internaciones continúan, las urgencias llegan, los procedimientos deben realizarse y el hospital sigue funcionando.
Si un profesional necesita material estéril para atender a un paciente, ese material tuvo que ser preparado previamente por alguien.
Una parte esencial de la seguridad del paciente
La Central de Esterilización no suele aparecer en la fotografía de una cirugía ni cuando un paciente recibe el alta. Tampoco es uno de los primeros lugares que conoce quien ingresa al hospital.
Sin embargo, su trabajo atraviesa silenciosamente gran parte de la atención que brinda el SAMIC.
La correcta preparación y esterilización del instrumental y de los materiales constituye una instancia fundamental dentro de las medidas destinadas a prevenir infecciones asociadas a la atención sanitaria y garantizar procedimientos seguros.
Por eso su tarea no empieza cuando se enciende un autoclave ni termina cuando finaliza un proceso de esterilización. Existe todo un circuito para que cada elemento pueda volver a utilizarse en las condiciones necesarias.
Son siete mujeres detrás de cientos de materiales y procedimientos. Un equipo que trabaja puertas adentro para que, puertas afuera, cada servicio del Hospital SAMIC pueda continuar atendiendo.
Porque muchas veces el cuidado de un paciente comienza mucho antes de que el médico o el enfermero entren a la habitación: empieza también en una Central de Esterilización, preparando de manera segura aquello que después llegará a sus manos.

