Iguazú (LaVozDeCataratas) Una vez más, Iguazú aparece en las proyecciones oficiales vinculadas a una obra considerada fundamental para mejorar el abastecimiento de agua potable: la finalización de la toma sobre el río Iguazú. Mientras los vecinos continúan atravesando problemas de suministro, baja presión y cortes en distintos sectores de la ciudad, el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (IMAS) volvió a señalar la obra entre sus proyectos para el próximo período.
El anuncio se conoció durante la presentación del presupuesto 2027 del organismo ante la Comisión de Presupuesto, Impuestos, Hacienda y Asuntos Económicos de la Legislatura provincial.
El administrador del IMAS, Joaquín Sánchez, informó que el organismo proyecta para el próximo ejercicio gastos y recursos por $15.330.517.000, de los cuales cerca del 40% de las partidas provenientes de Rentas Generales estarán destinadas a obras públicas relacionadas con agua potable y saneamiento.
En total, se prevén más de $5.900 millones para obras destinadas a garantizar el suministro de agua y sistemas cloacales en municipios, establecimientos educativos, unidades penitenciarias y aldeas aborígenes.
Iguazú vuelve a esperar por una obra clave
Uno de los puntos centrales de la exposición fue nuevamente la finalización de la toma de agua sobre el río Iguazú, una infraestructura largamente esperada en una ciudad que continúa creciendo tanto en población como en actividad turística.
Según explicó Sánchez, el proyecto está sujeto a la aprobación de financiamiento internacional gestionado por el Gobierno provincial. Los recursos para completar la obra provendrían del Banco de Desarrollo FONPLATA.
De esta manera, la concreción de una infraestructura estratégica para el sistema de agua potable de Iguazú continúa dependiendo de la obtención de financiamiento, mientras la demanda del servicio sigue aumentando.
La situación adquiere todavía mayor relevancia teniendo en cuenta que, según los propios datos presentados por el IMAS, la Unidad de Gestión Iguazú incrementó en más de un 10% promedio la cantidad de usuarios, al igual que la correspondiente a San Pedro.
Es decir, mientras crece la cantidad de conexiones y usuarios que dependen del sistema, Iguazú continúa esperando una solución estructural que permita acompañar esa expansión.
Más de 100 intervenciones en la provincia
Durante su exposición, Sánchez señaló que en lo que va del año el IMAS realizó más de 100 intervenciones en más de 40 municipios, alcanzando a unas 2.000 familias de zonas urbanas y rurales.
Para 2027, el organismo prevé concentrar parte de sus recursos en perforaciones, redes de distribución e impulsión y equipamiento hidráulico y electrónico, rubros a los que se destinaría aproximadamente el 16% del presupuesto solicitado.
Respecto de las obras realizadas durante el período 2025-2026, el funcionario indicó que más de 25 fueron finalizadas, alrededor de diez permanecen en ejecución y se completaron más de 50 perforaciones, todas financiadas con recursos provinciales.
También mencionó proyectos que dependen de créditos internacionales. Además de la toma sobre el río Iguazú, se encuentra el proyecto de agua potable para Bernardo de Irigoyen, cuya ejecución estaría vinculada a financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Una ciudad que necesita respuestas
En Iguazú, sin embargo, cada anuncio relacionado con el agua vuelve a encontrarse con una demanda que lleva años sin una solución definitiva. El crecimiento poblacional, la expansión de nuevos barrios y el movimiento permanente que genera uno de los principales destinos turísticos del país aumentan constantemente la presión sobre el sistema.
Ahora, el presupuesto 2027 vuelve a colocar sobre la mesa la finalización de la toma del río Iguazú. La expectativa ya no pasa solamente por escuchar nuevos anuncios, sino por que el financiamiento se concrete y la obra finalmente pueda terminarse.
