Las huellas que hablan: el trabajo de Criminalística detrás de una investigación para esclarecer un hecho

En el Día del Criminalista, LaVozDeCataratas dialogó con Fabiana Mendoza, licenciada en Criminalística y Criminología, para conocer cómo trabajan los especialistas en Iguazú. Huellas, rastros, fotografías y registros de cámaras pueden convertirse, mediante análisis y cotejos científicos, en elementos fundamentales para reconstruir un hecho y aportar evidencia a la Justicia. El equipo está integrado por 10 profesionales, entre ellos dos licenciadas en Criminalística y Criminología.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Cada 1 de septiembre se conmemora en Argentina el Día del Criminalista, una fecha que pone en valor el trabajo de los profesionales encargados de analizar científicamente los indicios que deja un hecho y transformarlos en elementos que puedan contribuir a una investigación judicial.

En Iguazú, la División Criminalística de la Policía de Misiones trabaja diariamente ante los requerimientos de las distintas dependencias policiales de la jurisdicción. Sus profesionales intervienen en escenarios diversos, desde delitos contra la propiedad hasta siniestros viales, suicidios y homicidios, entre otros procedimientos que requieren tareas periciales.

En diálogo con LaVozDeCataratas, Fabiana Mendoza, licenciada en Criminalística y Criminología e integrante de la División Criminalística de Iguazú, de la URV, explicó que una de las tareas fundamentales comienza en el propio lugar del hecho, donde los especialistas buscan, revelan y levantan rastros que posteriormente serán analizados.

“Se hace el levantamiento de huellas en el lugar del hecho. Cuando tenemos una huella nítida, podemos realizar comparaciones y cotejos con un sospechoso”, explicó

Cuando no existe una persona determinada con quien realizar la comparación, el procedimiento puede continuar mediante una base de datos disponible en Posadas, donde se procesan las huellas para intentar establecer una posible correspondencia.

La criminalística moderna, sin embargo, no se limita a una huella. Mendoza destacó que las investigaciones se desarrollan mediante un trabajo interdisciplinario, en el que pueden incorporarse imágenes de cámaras, filmaciones y otros elementos obtenidos por áreas especializadas de la Policía.

“En base a videos y filmaciones que son recabados por Cibercrimen y a la cantidad de sospechosos que se tenga, se hace la comparación para llegar a la verdad y ser auxiliares de la Justicia”, señaló.

La División Criminalística local atiende requerimientos de las comisarías Primera, Segunda, Tercera y Cuarta, además de dependencias de Libertad, Wanda, Puerto Esperanza y Comandante Andresito, de acuerdo con las necesidades de cada investigación.

Detrás de una huella, una fotografía, una marca o cualquier otro indicio existe así un proceso técnico que busca reconstruir qué ocurrió en un determinado lugar. El criminalista observa aquello que muchas veces pasa inadvertido, documenta la escena, preserva evidencias y aplica métodos científicos para aportar respuestas.

En su día, la labor de estos profesionales permite también conocer una parte menos visible de una investigación: la búsqueda científica de indicios capaces de convertirse en evidencia y contribuir al esclarecimiento de un hecho.