Iguazú (LaVozDeCataratas) La obra “Celebración”, de Marisol Gorgues, obtuvo el 1º Premio en la categoría Avanzados del 9º Concurso Nacional de Acuarela, una distinción que reconoce su trabajo dentro de un certamen que reúne a artistas y expresiones de la acuarela argentina.
Para esta edición, Gorgues eligió retratar a Gonzalo, hijo de Lidio, cacique de una de las comunidades guaraníes de Iguazú. El punto de partida fue una fotografía tomada por Emilio White, una imagen que, según contó, la cautivó desde el primer momento.
“Al ver esa imagen para mí fue amor a primera vista”, expresó Marisol en diálogo con LaVozDeCataratas. A partir de allí comenzó un trabajo que terminó el 20 de julio y que dio como resultado una acuarela de 38 por 56 centímetros.
La elección del protagonista tampoco fue casual. La artista explicó que existe un hilo que atraviesa buena parte de su producción y que tiene que ver con visibilizar y poner en valor la cultura guaraní. “Es una temática que me encanta representar, afianzando la cultura guaraní, de quienes nos preceden, los dueños reales de toda esta tierra”, señaló.
El concurso reunió a 75 participantes, cuyas obras forman parte de la exposición. A ellas se suman otros 25 trabajos de artistas reconocidos, conformando una muestra de alrededor de un centenar de acuarelas. La exposición fue inaugurada el miércoles 9 de septiembre y permanecerá abierta hasta el 20 de septiembre, de miércoles a domingos, de 15 a 19 horas, en la Galería Cultura Viva, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Pero el recorrido artístico de Marisol no termina allí. Tras participar de esta muestra, emprendió viaje junto a la acuarelista Guadalupe Infiesta, de San Luis, rumbo a Salto, Uruguay, donde ambas participarán de un festival internacional de acuarela.
“Estoy súper feliz con todo lo que está pasando. Realmente queda en evidencia que cuando se trabaja con mucho amor y dedicación, las cosas empiezan a pasar”, expresó.
Entre una muestra nacional y un nuevo encuentro internacional, Gorgues continúa construyendo un camino en el que la acuarela funciona también como una forma de contar el territorio. Esta vez, el rostro de Gonzalo lleva consigo una parte de la cultura guaraní de Iguazú hacia otros espacios y otras miradas.

