Iguazú (LaVozDeCataratas) El paso fronterizo internacional Tancredo Neves, que conecta Iguazú con Foz de Iguazú —el cruce terrestre con mayor afluencia de personas del país— funciona actualmente con solo un inspector de sanidad, informaron desde la coordinación regional de Sanidad de Frontera, tras el despido de dos agentes y la jubilación de otro.
Según el coordinador Walter Villalba, “lo poco que todavía funciona, lo hace a media máquina y cada vez con más restricciones”. La dirección se encuentra en una situación crítica, con apenas una persona a cargo de controlar la entrada y salida de un millón de personas por mes, incluyendo vuelos privados.
Además, los dos centros de sanidad de frontera construidos en 2020 siguen clausurados desde 2021: el de Puerto Iguazú fue vandalizado y saqueado, y ninguno está operativo debido a demoras en la transferencia administrativa, que aún no fue finalizada por el Ministerio de Salud de la Nación.
El único puesto fronterizo que permanece activo en la Argentina es el de Concordia (Entre Ríos), gestionado por el gobierno provincial. Otro centro, en Santo Tomé, opera con escasa actividad bajo un sistema tercerizado .
Ante esta situación, Villalba advirtió que el desmantelamiento del sistema sanitario en la frontera pone en riesgo la salud pública, especialmente con ajustes concretados por el gobierno nacional vinculados a la reorganización institucional.
con información de Primera Edición
