Iguazú (LaVozDeCataratas) En el Día del Nutricionista, Anabella Cirillo habló con LaVozDeCataratas sobre un fenómeno que crece silenciosamente: cada vez más personas llegan influenciadas por los cuerpos que ven en Instagram y TikTok. Alertó sobre las dietas virales, el uso de medicamentos para adelgazar sin control médico y recordó que la salud no se mide por un número en la balanza.
Las redes sociales cambiaron la forma de informarnos, de relacionarnos y también de comer. Hoy, una dieta puede hacerse viral en cuestión de horas, un influencer puede recomendar un método para adelgazar sin respaldo científico y miles de personas pueden comenzar a imitarlo sin consultar a un profesional. En ese escenario, los nutricionistas enfrentan un desafío que va mucho más allá de elaborar un plan alimentario.

Cirillo, quien advirtió que la presión por alcanzar un cuerpo «perfecto» está impactando cada vez más en la salud física y mental de las personas.
«La mayoría de las imágenes que vemos en redes no representan la diversidad real de los cuerpos. Muchas veces detrás de una foto hay filtros, edición, iluminación, poses o condiciones que desconocemos», explicó.
Según señaló, esa comparación permanente genera insatisfacción corporal, frustración y una relación poco saludable con la comida, porque muchas personas sienten que necesitan modificar su cuerpo para alcanzar un ideal que, en realidad, es inalcanzable.
«Las redes ya influyen en lo que la gente cree que debería pesar»
Aunque muchos pacientes no lo manifiestan de forma directa, la nutricionista aseguró que la influencia de Instagram y TikTok aparece cada vez con más frecuencia durante las consultas.
«En la anamnesis podemos detectar que llegan con determinadas creencias o expectativas sobre cuánto deberían pesar, qué alimentos deberían eliminar o qué tipo de dieta deberían hacer», explicó.
Por eso, remarcó que el trabajo no debe limitarse a bajar de peso, sino a comprender qué hay detrás de ese objetivo.
«Es importante ayudar a las personas a diferenciar entre cuidar su salud y perseguir un estándar corporal impuesto por las redes sociales.»
Dietas de internet: cuando un consejo viral puede convertirse en un problema
Uno de los fenómenos que más preocupa a los profesionales es la enorme cantidad de personas que siguen planes alimentarios encontrados en internet. Cirilo explicó que no existe una dieta universal, porque cada persona tiene necesidades, antecedentes, hábitos y objetivos diferentes.
«Una dieta que funcionó para alguien no necesariamente sirve para otra persona», sostuvo.
Además, advirtió que muchas de esas propuestas son extremadamente restrictivas y pueden provocar déficit de nutrientes, pérdida de masa muscular, cansancio y una relación conflictiva con la alimentación.
No obstante, aclaró que las redes sociales también pueden ser una herramienta positiva cuando difunden información basada en evidencia.
«No queremos demonizar las redes. Pueden ser un buen punto de partida para aprender, pero nunca reemplazan una evaluación profesional.»
Dietas extremas y desafíos virales: «El problema no es solo cuánto peso se pierde»
Las propuestas que prometen adelgazar rápidamente siguen multiplicándose en redes sociales. Ayunos prolongados, desafíos virales o dietas extremadamente restrictivas son algunas de las más populares.
Frente a ese escenario, Cirilo fue categórica. «Soy muy cautelosa con este tipo de propuestas, especialmente cuando se presentan como soluciones rápidas.»
Explicó que el verdadero problema no es únicamente la cantidad de kilos que una persona pierde. «También importa qué se pierde, cómo se consigue y qué sucede después.»
La especialista recordó que las restricciones extremas suelen ser difíciles de sostener y favorecen el conocido efecto rebote, es decir, la recuperación del peso perdido una vez abandonada la dieta.
Medicamentos para adelgazar: una herramienta médica, no una solución mágica: En los últimos meses también aumentó el interés por los medicamentos utilizados para tratar la obesidad.
Sobre este tema, Cirilo aclaró que pueden ser una herramienta terapéutica muy útil, pero únicamente cuando están indicados por un médico y dentro de un tratamiento integral.
«No son medicamentos para usar por cuenta propia simplemente para alcanzar un ideal estético.» Además, remarcó que requieren controles periódicos y que ninguna medicación reemplaza la construcción de hábitos saludables.
¿Cuándo el cuidado del cuerpo deja de ser saludable? La nutricionista explicó que existe una diferencia muy clara entre alimentarse bien y vivir obsesionado con el cuerpo.
Una alimentación saludable, dijo, permite nutrirse, disfrutar de la comida y llevar adelante la vida cotidiana sin que todo gire alrededor de las calorías o el peso.
En cambio, cuando aparecen la culpa constante al comer, el miedo a determinados alimentos, restricciones cada vez mayores, la necesidad permanente de pesarse o de hacer ejercicio para «compensar» lo que se comió, es momento de prestar atención.
«Cuidar la alimentación es saludable; vivir preocupados permanentemente por nuestro cuerpo y nuestra comida no necesariamente lo es.»
Un mensaje para los adolescentes: «No comparen su cuerpo con una imagen que muchas veces no es real»
Consultada sobre el impacto que las redes tienen en los más jóvenes, Cirilo pidió mirar con especial atención a los adolescentes. Recordó que se trata de una etapa de profundos cambios físicos y emocionales y que no existe un cuerpo adolescente «ideal».
«Cada cuerpo tiene sus propios tiempos. Si existe preocupación por el peso o la alimentación, siempre es más seguro hablar con un adulto de confianza y consultar con profesionales que seguir consejos de las redes sociales.»
«Sí, se puede bajar de peso sin pasar hambre»: Como cierre, la nutricionista dejó un mensaje que busca romper uno de los mitos más instalados.
Sí, es posible adelgazar sin sufrir hambre y sin recurrir a dietas milagrosas.
Explicó que un descenso de peso saludable debe adaptarse a cada persona y contemplar no solo la alimentación, sino también el descanso, la actividad física, los hábitos, el entorno y la realidad de cada paciente.
«No necesitamos una dieta perfecta ni eliminar grupos completos de alimentos. El objetivo no debería ser bajar de peso lo más rápido posible, sino mejorar la salud y construir hábitos que podamos sostener a largo plazo.»
Porque, al final, la verdadera transformación no empieza en la balanza ni en una foto de Instagram: empieza cuando dejamos de perseguir un cuerpo perfecto para empezar a cuidar nuestra salud.

