Iguazú (LaVozDeCataratas) Según el testimonio brindado por trabajadores a LaVozDeCataratas, los primeros despidos sin causa comenzaron el 16 de abril y formaron parte de un proceso que se extendió por las distintas escalas de la empresa en el país. Las desvinculaciones, aseguran, fueron masivas: llegaron a superar las 70 personas por semana en diferentes áreas.
En muchos casos, los trabajadores se enteraban de su desvinculación cuando dejaban de tener acceso al correo corporativo, sin recibir previamente una comunicación formal. A esto se sumó, según denunciaron, el incumplimiento en el pago de las indemnizaciones y hasta de los días trabajados.
La situación de los retiros voluntarios presenta una particularidad: varios de esos acuerdos fueron ofrecidos por la propia empresa y firmados ante escribano público, pero aún permanecen impagos. El documento difundido por los trabajadores señala que muchos ex empleados cuentan además con acuerdos homologados por el SECLO que tampoco fueron cumplidos.
En Iguazú, aseguran que la falta de respuestas se mantiene tanto por parte de Recursos Humanos como del área de Finanzas. Tampoco habrían obtenido respuestas concretas en las instancias ante el Ministerio de Trabajo. “Se presentan en las audiencias a solo decir que no pueden pagar”, señalaron.
El reclamo se extiende también a quienes todavía permanecen en actividad. Según denuncian que llevan dos meses sin percibir sus salarios ni el aguinaldo. El informe nacional señala que existen empleados activos que no cobraron los sueldos correspondientes a junio y julio, además del aguinaldo.
A la falta de ingresos se suma otro problema: la pérdida de la cobertura de salud. De acuerdo con los trabajadores, la falta de pago de aportes derivó en la baja de las obras sociales y prepagas. El documento sitúa este problema a partir del jueves 6 de agosto, cuando trabajadores activos y ex empleados quedaron sin cobertura.
Mientras tanto, los ex empleados aseguran atravesar un escenario de incertidumbre y sin información sobre cuándo la compañía regularizará las deudas. A nivel nacional, ya son cientos los expedientes judiciales iniciados para reclamar el cumplimiento de acuerdos que la propia empresa había reconocido y firmado.
El conflicto no se limita a los trabajadores. El documento también menciona reclamos de pasajeros por reembolsos de vuelos cancelados, proveedores que llevan meses sin cobrar y deudas de la empresa con organismos estatales y provinciales.
Para los trabajadores de Iguazú, el panorama es especialmente incierto: de una dotación que llegó a ser mayor, actualmente quedan ocho personas en la escala local, mientras quienes fueron desvinculados o aceptaron retiros voluntarios continúan esperando el dinero que la empresa se comprometió a pagar.
El conflicto laboral, que ya involucra a más de 700 ex trabajadores en todo el país, alcanza así también a Iguazú y deja en evidencia una situación que, según los propios empleados, continúa sin respuestas concretas por parte de la compañía.

