Iguazú (LaVozDeCataratas) El Bachillerato Orientado Provincial (BOP) N.º 117 de Iguazú cumplió 11 años de trayectoria y lo celebra con una mirada puesta en todo lo construido, pero también en los nuevos desafíos que atraviesa la institución. Su directora, Marcela Molina, destacó a LaVozDeCataratas el crecimiento de la escuela, el compromiso de su comunidad educativa y los proyectos que buscan ampliar las oportunidades para los jóvenes de los pueblos originarios.
“Seguimos soñando, creyendo y concretando”, expresó Molina al realizar un balance de estos once años, en los que la institución logró consolidarse como un espacio de referencia para la educación secundaria intercultural bilingüe (EIB).
Uno de los principales logros alcanzados fue la construcción del edificio propio, inaugurado al cumplirse los diez años de la institución. En aquella oportunidad, la trayectoria del BOP 117 fue reconocida mediante una declaración de interés provincial de la Honorable Cámara de Representantes de Misiones, en reconocimiento al trabajo desarrollado y a los avances logrados durante la primera década.
Actualmente, la institución cuenta con una matrícula integrada exclusivamente por estudiantes mbya. “Tenemos alumnos de todas las comunidades de Iguazú”, explicó la directora, quien resaltó además el esfuerzo cotidiano de muchos estudiantes que utilizan el transporte público para poder asistir a clases.
Uno de los datos que refleja el crecimiento de la escuela es la matrícula de primer año, que actualmente alcanza los 53 estudiantes, una cifra significativa dentro de la modalidad de educación intercultural bilingüe.
“Trabajar con ellos es lo mejor que te puede pasar”, sostuvo Molina, al destacar las características de sus estudiantes, a quienes definió como “niños educados, inteligentes y respetuosos”. Para la directora, el vínculo cotidiano con los jóvenes constituye una de las mayores satisfacciones de su trayectoria docente.
Formar ciudadanos y defender derechos
De cara al futuro inmediato, uno de los objetivos de la institución es avanzar en la creación de un padrón específico para las escuelas secundarias de Educación Intercultural Bilingüe. Según explicó Molina, el proyecto ya se encuentra elaborado y será presentado ante el Parlamento Estudiantil, con la intención de que posteriormente pueda avanzar hacia el Consejo General de Educación.
La iniciativa busca fortalecer y ordenar la oferta educativa destinada a las comunidades originarias, además de garantizar mayores herramientas para que los jóvenes conozcan y defiendan sus derechos.
En ese camino, Molina recordó que durante estos once años también se consiguió que en Tekoa Arandú se creara un satélite de secundaria EIB, un logro que forma parte de las gestiones y luchas sostenidas por la institución.
Consultada por los principales desafíos, Molina señaló el consumo problemático de drogas como uno de los problemas más difíciles. La escuela cuenta con un Consejo Consultivo de Caciques y autoridades, además de un convenio de convivencia construido entre las autoridades comunitarias, las familias y los estudiantes. Sin embargo, la directora reconoció que se trata de una problemática compleja que no está completamente controlada. “Es un flagelo que está en Iguazú, está matando a nuestros niños y los míos no son la excepción”, expresó.
Molina explicó que, además del consumo, existe una situación de especial vulnerabilidad debido a que algunos jóvenes pueden ser utilizados por personas externas para el traslado de sustancias. Según señaló, la problemática se profundizó luego de la pandemia y tuvo consecuencias especialmente dolorosas para las comunidades.
Frente a esta realidad, la institución busca sostener el acompañamiento de los estudiantes junto a las familias y las autoridades comunitarias, entendiendo que la prevención y la contención requieren un trabajo conjunto.
“Los mejores profesores de la provincia”
Al hablar del crecimiento del BOP 117, Molina no dudó en destacar el papel de su equipo docente. “Agradezco a Dios porque tengo un equipo de profesores increíble. Son los mejores, sin duda”, afirmó, y resaltó el compromiso, la dedicación y el esfuerzo de quienes la acompañaron durante estos años de trabajo y gestión.
Para la directora, los once años de la institución no representan solamente una cifra, sino el resultado de una construcción colectiva que incluyó gestiones ante distintos organismos, reuniones, viajes y años de insistencia para conseguir mejores condiciones educativas.
Hoy, el BOP 117 mira hacia adelante con nuevos objetivos: fortalecer la educación intercultural bilingüe, ampliar las oportunidades para los jóvenes mbya, formar ciudadanos capaces de defender sus derechos y continuar trabajando por el acceso a la educación superior.
A once años de aquel comienzo, la premisa continúa siendo la misma: seguir soñando, creyendo y, sobre todo, concretando.

