“Fuimos los primeros en abrir el camino”: el balance de los estudiantes en el cierre del Concejo Deliberante Estudiantil

En su última sesión, los estudiantes aprobaron por unanimidad las nueve propuestas incluidas en el orden del día y celebraron el cierre de una experiencia que, después de diez años, volvió a poner en marcha este espacio de participación juvenil en Iguazú.

Iguazú (LaVozDeCataratas) El Consejo Deliberante Estudiantil de Iguazú realizó este martes su última sesión del año, en un clima marcado por la celebración y el reconocimiento entre los jóvenes que participaron de esta primera experiencia. Durante la jornada fueron tratados y aprobados los nueve proyectos que integraban el orden del día, todos impulsados por estudiantes.

Entre las iniciativas abordadas se encontraron propuestas vinculadas a la creación de un Punto Joven, Iguazú Inteligente, becas deportivas, la propuesta Raíces Iguazú, un programa municipal de apoyo a madres estudiantes, gestión menstrual, “Mi primer CV”, prevención y cuidados, y educación vial.

Para los estudiantes, el cierre no significó solamente el final de las sesiones, sino también la posibilidad de evaluar lo aprendido durante el año y pensar en la continuidad del espacio.

Luana Kresta, vicepresidenta del Concejo, destacó a LaVozDeCataratas especialmente algunas de las propuestas trabajadas. Entre ellas mencionó la iniciativa relacionada con el embarazo adolescente y cómo continuar los estudios frente a esa situación, “Mi primer CV”, grooming y acoso, RCP y educación vial.

Son los que más destaco porque es algo que beneficia a los estudiantes y pueden sacarle un beneficio a todo eso”, señaló.

Kresta contó que formar parte del primer Consejo Deliberante Estudiantil después de diez años implicó atravesar inicialmente momentos de incertidumbre, pero que con el tiempo los representantes fueron ganando confianza y aprendiendo a desenvolverse en las sesiones.

“Aprendí un montón, no solamente cómo funciona un consejo o cómo se presenta y defiende un proyecto, sino también sobre la importancia de saber escuchar, debatir y respetar las opiniones de mis pares”, explicó.

También destacó el trabajo realizado en las comisiones y la experiencia de construir proyectos junto a estudiantes de distintos establecimientos. Para ella, uno de los principales aprendizajes estuvo relacionado con la responsabilidad de representar a un grupo de jóvenes.

Perdí también el miedo a hablar enfrente de las personas, aprendí a defender mis ideas frente a otras personas. Me llevo bastantes experiencias, momentos compartidos con otros estudiantes y personas que nos acompañaron durante todo el proceso”, expresó.

Uno de los principales deseos planteados por los estudiantes al finalizar esta primera etapa es que el Consejo no quede limitado a una experiencia de un solo año. Kresta señaló que, según lo previsto, el próximo año volverían a realizarse elecciones para que nuevos estudiantes puedan incorporarse al espacio.

Nosotros tuvimos la posibilidad de abrir un poco el camino y dejar una base para los que vengan después”, sostuvo, y consideró importante que quienes participaron durante este año puedan transmitir sus conocimientos y experiencias a los próximos representantes. La estudiante también remarcó la importancia de que se sumen más colegios y de que los futuros consejeros puedan incorporar nuevas ideas y proyectos.

“Lo más lindo sería que esto no sea solamente una experiencia de un año, sino que se convierta en un espacio que continúe y que vaya creciendo con el tiempo”, afirmó.

En su balance, Kresta aseguró que su mirada sobre la participación estudiantil cambió a partir de la experiencia. “Antes quizás uno piensa que participar solamente forma parte de alguna actividad del colegio o dar una opinión, pero después de vivir todo eso entendí que también significa involucrarse, proponer, escuchar a los demás y tratar de buscar soluciones a cosas que nos afectan como estudiantes”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que el Consejo permitió demostrar que los jóvenes pueden generar propuestas y participar en la búsqueda de soluciones, incluso cuando en algunos establecimientos no existen centros de estudiantes u otros espacios de representación.

“Este Consejo a mí me demostró justamente lo contrario: que los estudiantes podemos tener un lugar donde nuestras ideas sean escuchadas y donde podamos aportar”, afirmó.

Con la aprobación de los nueve proyectos y el reconocimiento al trabajo realizado durante el año, los estudiantes cerraron así una etapa que tuvo como eje la participación, el debate y la representación juvenil, con la expectativa de que el Consejo Deliberante Estudiantil pueda continuar creciendo y sumando nuevas voces en los próximos años.