Iguazú(LaVozDeCataratas) En el Día del Almacenero, la historia de Dolores del Carmen Hernst refleja la de muchos pequeños comerciantes de Iguazú que comenzaron con poco, crecieron a fuerza de trabajo y todavía hoy sostienen sus negocios detrás del mostrador.
Hace 17 años, Dolores abrió un pequeño quiosco en las 2.000 Hectáreas. Los primeros tiempos estuvieron marcados por las dificultades: no tenía energía eléctrica y su esposo transportaba la mercadería e incluso el hielo en una moto 110.
“Me llevaba la mercadería con una 110, me llevaba hielo. Yo no tenía luz y así empezamos a progresar”, recuerda sobre aquellos primeros años en diálogo con LaVozDeCataratas.
De a poco, el pequeño quiosco comenzó a crecer. Fueron incorporando productos y reinvirtiendo lo que conseguían con las ventas. Después de ocho años decidieron trasladarse al pueblo, donde Dolores continuó con el comercio y amplió la variedad de mercadería.
Hoy sigue al frente de su almacén y conoce de cerca cómo cambiaron las compras de las familias. En tiempos en los que cada peso cuenta, asegura que sus clientes priorizan principalmente los productos esenciales.
Pollo, fideos, arroz, leche, harina y milanesas están entre los más buscados. A esa oferta Dolores suma algo que mantiene el espíritu de los antiguos almacenes de barrio: el pan casero que prepara para sus vecinos.
“Tratamos de no vender muy caro. La gente busca un poco de economía, un poco de ahorro”, explica.
Mantener esos precios también implica un trabajo que muchas veces comienza bastante antes de abrir las puertas. Mientras Dolores se ocupa del almacén, su esposo recorre distintos lugares buscando mercadería y mejores precios para poder trasladar ese ahorro al mostrador.
“Él es el guerrero de la familia”, dice con orgullo.
La economía cambió, los hábitos de consumo también y sostener un pequeño comercio representa un desafío cotidiano. Pero 17 años después de aquel quiosco sin luz, Dolores continúa detrás del mostrador, con una historia construida en familia y una fórmula sencilla que mantiene desde el primer día: trabajar, progresar y cuidar el vínculo con sus vecinos.

