Iguazú (LaVozDeCataratas) Una nueva yaguareté que ya era seguida por investigadores en Argentina fue registrada por primera vez del lado brasileño de la selva. Se trata de Manchita, hija de Kunumi, una hembra conocida por desplazarse entre los territorios de Argentina y Brasil.
El nuevo registro fue obtenido mediante una cámara de monitoreo instalada en el Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil. Hasta ahora, Manchita había sido identificada y seguida del lado argentino por equipos de Aves Argentinas y Proyecto Yaguareté.
Su aparición en Brasil permite confirmar que la joven hembra también está utilizando sectores de la selva ubicados a ambos lados de la frontera, un comportamiento que ya caracteriza a su madre, Kunumi.
La cámara captó a Manchita acercándose a un árbol y olfateando detenidamente el lugar donde, apenas un día antes, había pasado otra hembra monitoreada, llamada Uayara. Luego levantó la cabeza y abrió ligeramente la boca.
El gesto tiene una explicación. Se trata del denominado reflejo de Flehmen, un comportamiento mediante el cual los felinos captan señales químicas dejadas por otros animales. De esta manera pueden obtener información relacionada, entre otros aspectos, con el sexo y el estado reproductivo de otro individuo que estuvo anteriormente en el lugar.
El registro vuelve a poner en evidencia algo fundamental para la conservación del yaguareté: los animales no reconocen los límites políticos entre Argentina y Brasil.
El Parque Nacional do Iguaçu se encuentra conectado con las áreas protegidas del lado argentino, conformando una extensa superficie de selva que resulta esencial para especies que necesitan desplazarse por grandes territorios.
En esos recorridos, los yaguaretés buscan alimento, pareja y nuevos espacios, por lo que mantener la conectividad de la selva resulta clave para la supervivencia de la población regional.
El monitoreo mediante cámaras permite además conocer qué sectores utilizan, cómo se desplazan y qué áreas necesitan ser preservadas.
Ahora Manchita suma su primer registro del lado brasileño y se incorpora al grupo de yaguaretés cuya presencia demuestra que, para la fauna de esta región, la selva de Iguazú continúa siendo un mismo territorio a ambos lados de la frontera.

