Iguazú (LaVozDeCataratas) Con la consigna “Seguimos exigiendo justicia por Patricia Mereles. Presente hoy y siempre” intervinieron la parada de colectivos del barrio Las Leñas, en Iguazú, para mantener vivo el reclamo por Patricia Mereles, asesinada el 6 de agosto de 2020 en su vivienda.
La acción se realizó antes de que termine el mes en el que se cumplen seis años de un crimen que dejó a sus hijos sin su madre y que, desde entonces, continúa atravesado por el reclamo de familiares y organizaciones que reclaman que fue un femicidio.
Patricia tenía 32 años y fue asesinada de un disparo en la cabeza en una vivienda del barrio Las Leñas. El ataque fue cometido por Yonathan Ariel Da Silva, su hijastro, quien irrumpió en el domicilio armado con un revólver calibre 38. Una de las hijas de Patricia, que en ese momento era menor de edad, presenció el asesinato.
En 2022, el Tribunal Penal Uno de Eldorado condenó a Da Silva a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por haber mediado violencia de género —femicidio—, además del uso de arma de fuego y portación ilegal. La sentencia fue dictada por mayoría.
Sin embargo, la familia volvió a atravesar un revés judicial cuando el Superior Tribunal de Justicia de Misiones revisó el fallo y consideró que el hecho no debía ser encuadrado como femicidio. El máximo tribunal provincial ordenó establecer una nueva condena bajo la figura de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal.
Para quienes mantienen el reclamo, esa decisión implica desconocer la dimensión de violencia de género que, sostienen, estuvo presente en el asesinato de Patricia.
“Es femicidio y el Estado es responsable”, es una de las consignas que acompañó la intervención realizada hoy en Las Leñas. El planteo apunta directamente a la actuación de la Justicia y reclama que los casos de violencia contra las mujeres sean analizados con perspectiva de género.
La historia de Patricia también dejó una consecuencia que continúa más allá del crimen: sus hijos crecieron sin su madre. Desde el entorno de la víctima se reclamó desde el inicio acompañamiento y reparación para las infancias afectadas por el asesinato. Ya en los primeros días posteriores al crimen, familiares habían pedido contención psicológica para los cinco hijos de Patricia.
A seis años del asesinato, su nombre vuelve a ocupar un espacio público del barrio donde ocurrió el crimen.
La intervención de la parada busca que el paso del tiempo no borre su historia y que el reclamo continúe presente: Patricia Mereles, presente hoy y siempre.
“Seguimos exigiendo JUSTICIA”.

