Iguazú (LaVozDeCataratas) La música, el baile y el encuentro volvieron a ser protagonistas de una nueva edición de la Matiné Inclusiva del Instituto Esperanza, una propuesta que cumplió cinco años y que ya se convirtió en un clásico de Puerto Iguazú. La actividad se realizó en el marco del cierre del Mes de los Derechos de las Personas con Discapacidad y reunió a invitados de distintas localidades de la región.
La convocatoria contó con participantes de Iguazú, Ciudad del Este y Foz de Iguazú, reflejando el crecimiento de una iniciativa que nació como un espacio de recreación y encuentro y que, con el paso del tiempo, logró cruzar las fronteras.

Marcela Fretes, directora del Instituto Esperanza, manifestó su alegría por la convocatoria y por la continuidad de esta propuesta. “Estoy feliz viendo llegar a los invitados, no solamente de Iguazú, sino también de Ciudad del Este y de Foz de Iguazú”, expresó.
En ese sentido, destacó el camino recorrido y el valor que adquirió la actividad para la comunidad: “Este evento ya trascendió fronteras, ya marcamos una historia y es un clásico de la ciudad. Hace cinco años que venimos realizándolo con el Instituto Esperanza y la verdad que estoy muy feliz por la convocatoria de hoy”, señaló.
Por su parte, el licenciado en Psicología Darío Vibero, integrante del equipo organizador, también acompañó el desarrollo de esta iniciativa, que busca generar oportunidades de participación y espacios de disfrute para las personas con discapacidad.
A cinco años de su primera edición, la Matiné Inclusiva reafirma la importancia de construir propuestas donde la recreación, la participación y el encuentro sean parte de una inclusión real, fortaleciendo los vínculos y demostrando que la alegría de compartir no reconoce fronteras.

